Ocurrió en Bruxelles a las 23:56.

Saco la camisa negra, la americana y deshago el nudo del pañuelo negro que me protege la calva, lo doblo, lo meto el el bolsillo de la solapa y con toda la elegancia de la que puedo hacer gala con la poca ropa que traigo me voy a la aventura.

Voy paseando por Rue Royal, que está desierto. Pero desierto, desierto del todo. Parece que soy el único superviviente de una epidemia de un virus que haya infectado a media ciudad y que en cualquier momento van a aparecer hordas de zombis que quieran comerse mi cerebro.

Sigo callejeando hacia Grand Place y no veo a nadie, ni siquiera a alguien que me vaya a violar. Vaya mierda. Pasan buses y tranvías, pero nadie caminando. Para ser un viernes por la noche echo en falta gente.

Al fin empiezo a ver gente, y restaurantes abiertos, son las 23:30. A estas horas veo más gente comiendo que bebiendo, y la oferta es enorme. Puedes comer de todo: helados, gofres, kebabs, delicias de chocolate Belga… incluso te puedes sentar a comer en un restaurante, con mesa y camarero incluido. Hay más gente comiendo en la calle, que bebiendo en los bares. para mí que vengo de España es algo novedoso.

Llego a Grand Place por Rue de la Colline y veo un bar que anuncia música en vivo. Entro sorteando a dos chicas que comen helado en la puerta.
Nada más entrar a la izquierda hay un alambique gigantesco donde elaboran su propia cerveza. :D !

En efecto hay un chico versionando canciones de varios autores con su guitarra y voz. Le pido al camarero que me ponga una buena cerveza, la que él quiera, que aquí he venido a probar cosas nuevas. Me responde en Español y me quedo a cuadros, me dice que le cede esa tarea a su compañero que es experto en cervezas. El compañero me pregunta sobre mis gustos y le digo que dejo la elección es suya. “Que sea una triple”.

La cerveza es de la casa y está cojonuda: rubia pero con un ligero gusto a tostada, y servida a una temperatura ideal. “Glup… aaaahhhh! Qué delicia”.
El cantante versiona “My baby just cares for me” de Nina Simone. Momentazo.

Las chicas de la entrada se sientan al lado y… ¿que viene después? Pues que sin saber cómo en cuestión de dos minutos me invitan a que me siente con ellas y charlamos.

Son Alemanas, viven en Bruxelles y se llaman Mari y (atencion kuadrilla) Janina. Segundo momentazo de la noche. Pasaremos lo que queda de tiempo para que cierre el bar los 3 juntos.
Charlamos en Francés, Inglés y luego un poco en Español.
Conocen Berlin y me recomiendan visitar Kreuzberg, Spreeufer y Wannsee.

Me río un montón con ellas, son unas fenómenas. Nos sacamos una foto, cierran el bar y pakasa que es tarde.

Vuelvo al hotel pensando lo bien que me ha sentado salir y no desperdiciar un viernes noche en Bruselas, yo solo en una habitación de hotel.

Ver todas las fotos de esta historia »

Escribe un comentario

Tu e-mail nunca será publicado o compartido. Los campos con * son obligatorios.
*
*
Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>