#AlaPlaza12M

Hace casi un año, después de que el mundo asistiera atónito a la Primavera Árabe, en la Puerta del Sol de Madrid convergieron diferentes movimientos ciudadanos que sentían la necesidad de exteriorizar su descontento y/o malestar por la clase dirigente (Enrique Dans lo explica mejor en su artículo Entendiendo la #spanishrevolution).

Aquellos grupos, en su afán por hacer un poco de ruido decidieron hacer piña y salir a la calle el mismo día. No esperaban mucha gente en sus respectivas protestas pero se encontraron con la gran sorpresa de que sus expectativas se vieron ampliamente superadas. De repente se vieron a no cuatro gatos, ni decenas, ni algunos cientos, sino terminaron siendo miles de personas tomando la Puerta del Sol y siendo el centro de las miradas de todos los medios de masas nacionales, internacionales y redes sociales. Ya tenían voz, eran muchos y desperdiciar toda esa energía contenida yéndose a sus casitas sería un error histórico. Decidieron acampar ahí mismo aquella noche.

3 días después la gente no se iba, seguía ahí con sus pancartas, carteles y vítores. The Washington Post timidamente le puso nombre a aquello que estaba pasando, “Spanish ‘revolution’” lo llamaron.
Se dice que no se puede temer a aquello que no tenga un nombre, ellos ya lo tenían.

En realidad, a lo largo de este último año han tenido muchos: acampados, indignados, generación perdida, perroflautas, parados, vagos… y muchos más. Dependiendo de lo afín a la clase gobernante (tanto de izquierda o de derecha) que fuera el medio, más despectivo era el calificativo. A veces sin razón ni lógica alguna, otras veces mintiendo descaradamente.
Poco importa lo que digan o cuanto intenten tergiversar los hechos, ahí están las fotos de Flickr, TwitPic e Instagram, los vídeos de YouTube, Vimeo, Dailymotion y Qik, los blogs de Blogger y WordPress o las hemerotecas.

Te invito a que investigues por tu cuenta y te fijes no solo en los grandes titulares y las fotos de portada, sino que además indagues en las redes sociales y veas las fotos de las miles de personas que ahí estuvieron y las fotos y vídeos que ahí mismo se grabaron. Notarás una diferencia abismal entre el material ciudadano y las líneas editoriales; parecen dos mundo completamente distintos. Quédate con la realidad que más te guste.

Después de aquella #acampadaSol llegaron las asambleas en los barrios, y más tarde en otras ciudades, y luego en otros países… y resultó que los 4 gatos que empezaron a protestar en la Puerta del Sol no fueron más que un nodo en la intrincada línea histórica que se puede trazar desde Mohammed Bouazizi (hay quien dice que desde antes incluso), pasando por Occupy Wall Street, las protestas en Grecia y su Dimitris Christoulas, hasta el día de hoy.

Esto de salir a la calle a protestar no es cosa de jóvenes desencantados (que también) sino un clamor global sin precedentes que trasciende fronteras, religiones, edades y oficios. No es mi movimiento, pero me considero parte de él porque -entre muchas otras cosas- pide un cambio a un mundo mejor, porque es posible y porque lo debemos perseguir entre todos.

Si solo te informas mediante periódicos y telediarios habrá miles de matices que desconozcas. Si solo lees un periódico y/o solo ves un telediario, me apuesto un pie a que tu imagen de España, Europa y “los mercados” está distorsionada y no concuerda con la realidad. El acceso a la información es un derecho, pero olvidamos que estar bien informado es un deber individual y requiere tiempo.

Todo lo que has trabajado para cotizar no te va a servir para obtener la jubilación que mereces, o que tampoco te servirá para que en caso de que no goces de buena salud la seguridad social no se haga cargo de tu bienestar, o que investigaciones para tratar el cáncer o alzheimer se están cancelando ahora mismo por falta de presupuesto, o que tus hijos y los de tus amigos y vecinos no tendrán una educación mínimamente aceptable que les permita desarrollarse personal y profesionalmente en un marco digno de la Europa del siglo XXI.

Si te dijera todo eso ¿me creerías? Quizá no porque suena muy fuerte e irreal, pero está empezando a ocurrir. El momento de parar los pies a quienes se forran a nuestra cuenta ya no es ahora porque fue hace mucho tiempo (podría decirte que empezó con Milton Friedman y la escuela de Chicago, pero parece que la cosa viene de mucho atrás).

Aquel momento ya pasó, pero sus consecuencias las seguimos sufriendo en nuestras casas y en nuestro entorno hoy en día. Y da la casualidad de que aún podemos salir a la calle, aunque sea en silencio, pero salir y estar ahí y sumar uno al gentío que está moviendo conciencias para promover cambios globales hacia un mundo más justo.

Es un momento crucial en el que se nos están quitando libertades ganadas a sangre y fuego por nuestros mayores mientras distraen nuestra atención con partidos de fútbol y Gran Hermano. Es el viejo truco de los trileros, el truco de magia más antiguo del mundo: llevar tu atención a una mano mientras con la otra te hacen la trampa. Panem et circenses.

El próximo 12 de mayo, en conmemoración del primer aniversario del llamado movimiento 15M se esperan movilizaciones ciudadanas para dar constancia de que el movimiento sigue, aunque sea fuera de las primeras planas de los medios de comunicación de masas.

Es nuestro momento y nuestra la responsabilidad de hacerlo bien. Nuestro poder reside en el número, en la masa de población que pacíficamente pide lo que por derecho humano le corresponde. No servirán los gritos, no servirá el alboroto, no servirá el fuego, ni tampoco la sangre.

Quizá salgas a la calle y las fuerzas de seguridad intenten disuadirte, o disolverte, o incluso es posible que te agredan o te detengan. Si no es a ti probablemente se lo hagan a la persona que tienes al lado o la que corría unos metros por detrás de ti. Ojalá no ocurra, pero a juzgar por los hechos acontecidos en el último año es algo que podemos llegar a esperar en algunas partes de España.

Las fuerzas de seguridad están para protegerte, recuérdalo. Son personas que en última instancia están cumpliendo órdenes de sus superiores políticos, pero eligieron ese trabajo por su gran sentido de la justicia y la protección a la ciudadanía. Es una difícil labor, es muy sacrificada y merecen su reconocimiento.

No luches contra las fuerzas de seguridad, aparte de que es una batalla perdida, no es el camino que debemos seguir. Por mucho que se te revuelvan las entrañas cuando veas algo así deberás tomar precauciones. Si tienes la mala fortuna de sufrir algún abuso de autoridad o agresión toma las medidas legales pertinentes.

Los gobiernos no temen a la sangre pero sí a la tinta. Cada cámara es un testigo para la posteridad, y cada teléfono móvil moderno tiene una. Tienes derecho a grabar todo lo que ocurra, si tienes la oportunidad de hacerlo es conveniente que sepas cómo hacerlo correctamente.

Si decides tomar parte activa en las manifestaciones, esta guía de no violencia para las acciones del aniversario 15M te vendrá muy bien. Si prefieres quedarte en casa o acudir a tu puesto de trabajo, o simplemente no puedes ir por problemas de movilidad también podrás aportar tu granito de arena: puedes dejar el Wi-Fi de tu casa o establecimiento abierto para que cualquiera que necesite publicar algo en Internet pueda hacerlo en el momento, o si dispones de unas vistas privilegiadas de cada manifestación puedes emitir vídeo en directo por Internet.

Vivimos un momento crucial en la historia de occidente y me atrevería a decir que en toda la historia. Podemos avanzar o retroceder. Yo prefiero avanzar, siempre lo he preferido. Pero en nuestras manos hay en juego asuntos de suma delicadeza y debemos gestionarlos de la manera más coherente que podamos.

Puedes venir conmigo y otros millones de personas repartidas por todo el globo para entre todos conseguir un mundo más justo, o taparte los ojos y oídos y quedarte en tu burbuja de desconocimiento inducido.

Si lo consideras oportuno reenvía este email a quien consideres digno de esta información, pero con mayor motivo a quien no tenga ni idea de lo que aquí hablo. Lo dejo en tu mano.

Yo el próximo 12 de mayo voy a salir a la calle. Por mí, por mi futuro, por el tuyo y el de tu descendencia.

Muchas gracias por tu atención.

P.D.: Siempre he pasado de la política, de hecho me considero apolítico. Este en correo no es mi intención transmitir ideal político alguno. Me animé a redactar este texto y toda esta información visto el desconocimiento general de mis círculos sociales con la intención de informar más exhaustivamente sobre el asunto del 15M y movimientos afines, exponer mi postura al respecto y mostrar aportaciones y acciones individuales. Nunca un llamamiento al desorden público o la exaltación de ninguna clase de ideales.

P.P.D.:He procurado basar mis argumentos en hechos contrastables, no en opiniones subjetivas. Puedes perfectamente estar en desacuerdo conmigo. Si consideras que me equivoco en alguno de mis argumentos te agradeceré infinitamente que me abras los ojos.

3 Respuestas a #AlaPlaza12M

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

  • *